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Tensiones y revueltas

Charles Alexandre de Calonne
Charles Alexandre de Calonne

Cuando los ministros de Hacienda proponían reformas dirigidas a terminar con el privilegio de la Iglesia y la nobleza de no pagar impuestos, las presiones de la Corte eliminaba dicha iniciativa, conduciendo al cese de estos por el Rey… como fue el caso del famoso Turgot.

       

¿A qué lleva esto?
A que los ministros de Hacienda, para mantener su puesto, muchas veces no consideraban cobrar impuestos a los privilegiados.

    
En este sentido, es preciso esto recordar al ministro de economía, Calonne.

Él, en 1786, volverá a proponer una reforma de los impuestos que incluiría como contribuyentes a los miembros de la nobleza y de la iglesia, buscando apoyo de algunos poseedores de tierras y burgueses.

Este proyecto fue rechazado en 1787 por una Asamblea de representantes de los privilegiados… pero, a pesar de esto, Calone creó un clima de tensión entre los privilegiados; tanto así que el rey debió exiliarlo.

(Hay quienes plantean que si el plan de Calonne se hubiera aplicado, podrían haber solucionado los problemas económicos y, por tanto, salvar la monarquía.)

          

La revuelta de los privilegiados

Asamblea de notablesAnte la propuesta del ministro Calonne y el hecho de que el rey no se mostró contrario a ella, la aristocracia y el clero, reunidos en una Asamblea de Notables (integrada por príncipes, grandes nobles y altos dignatarios eclesiásticos) solicitaron al rey la convocatoria de los Estados Generales.

Pero también fue una difusa respuesta a la posible perdida de sus privilegios frente el ascenso social de una clase que se fue afianzando poco a poco a lo largo de la edad moderna: la burguesía, y que consciente de que sus aspiraciones de progreso político eran así frenadas, con ayuda del campesinado tomó tras la Revolución el Poder del Estado.

    

Para algunos historiadores ese momento puede ser considerado el verdadero comienzo de la Revolución Francesa, pues con esta revuelta de los privilegiados se inician los cambios que alterarán de manera radical las leyes francesas.